Il Grottone

Este punto de inmersión, el Grottone, merecería una más amplia descripción respecto a la típica, sobre todo porque se pueden hacer al menos tres inmersiones deiferentes:
– ara observar, con siempre renovado estupor, la belleza de plantas y animales que pueblan las zonas oscuras de esta gran cavidad
– Para nadar, a una profundida comrpendida en tre los -18 y – 24 mt, entre continuoas masas rocosas, pequeñas piedras desmoronadas de la superficie de la isla en perenne exfoliación.
– Para ir a la busqueda de algunos grandes meros que han elegído sus moradas entre las grandes grietas del zócalo a más de 35 mt de profundidad

Sin duda, es las gruta que fascina mayormente a los buceadores cuando se deja la luz solar a la espalda y los ojos deben adaptarse primero a la oscuridad, y despues al espectáculo ofrecido por multitus de colores que recubren la grande cúpula, de la que sus generosas dimensiones (ancha más de 20 metros y altra 15) consienten también a los buceadores menos expertos de curiosear en la oscuridad.

Una inmersión que , como siempre sucede cuando nos encontramos en estos ambientes, proyecta a los buceadores una dimensión casi irreal, donde la calma aparente del mondo que estamos observando, fascina, atrae y a menudo disorienta a los buceadores: una experiencia que se repite cada vez que se nos acercamos a su ingreso.

En el interior, sobre el fondo sedimentoso, se pueden observar una docena al menos de grandes ceriantos, ejemplares de gambas mecánicas, un númeroso banco de salmonetes con sus bigotes excavando el fondo en busca de pequeñas presas.

En la parte más profunda de la inmersión, se pasa bajo un enorme macizo que, caido de la superficie y resbalando abajo en el azul, se ha parado a 36 metros de profundidad, apoyándose sobre el zócalo de granito de la isla, formando así una arco en cuya sombra han encontrado refugio preciosas esponjas.